Historia

Breve extracto de la historia del
TELEFÉRICO DE MONTSERRAT, EL AERI

Antecedentes

Uno de los planos iniciales de la
cabina del Aeri
Uno de los planos iniciales de la
cabina del Aeri
Montserrat fue y es un lugar de peregrinación y visita para muchas personas de todos los territorios. Para llegar hasta la Abadía de Montserrat, antes de la entrada en funcionamiento del Aeri, los medios habituales eran las carretas tiradas por animales, a pie, en tren cremallera o en otros vehículos de la época.
Como consecuencia de la llegada a Monistrol de Montserrat de la línea que los Ferrocarriles Catalanes (FFCC) estaban construyendo hasta Manresa, se abrieron tramos hasta esta estación en octubre de 1922. Es cuando un grupo de empresarios catalanes , liderados por D. José Marsans Claramunt, propusieron la construcción de un sistema más rápido y seguro para el acceso al Monasterio de Montserrat, paralelo al tren cremallera que ya prestaba servicio años atrás.

El proyecto y la constitución de la Sociedad

Se transformó la idea en proyecto. La elección del medio de transporte del teleférico para llevarla a cabo, no solo fue por la economía del proyecto en sí, sino también por la novedad que por entonces representaba para el país el transporte de pasajeros por cable.
En 1926 se ejecutó el proyecto inicial del teleférico, encargado al ingeniero D. Ricardo López en colaboración con la empresa alemana «Adolf Bleichert & Co» y el ingeniero Hans Grundel. Esta empresa estaba especializada, en la época, en la construcción de teleféricos vaivén, con una tecnología muy vanguardista y segura. El proyecto inicial incluía dos apeaderos más: uno en la torre que se sitúa justo al lado del camino de la Santa Cueva y el otro en una estación que se encontraba en la misma carretera que actualmente enlaza Olesa de Montserrat y Monistrol. Finalmente, ninguno de los dos apeaderos se construyó.
En junio de 1928 se otorgó a D. Josep Marsans Claramunt, la concesión del teleférico como ferrocarril secundario por Real Orden. Y fue unos meses después, el 29 de diciembre de 1928, cuando se constituyó la Sociedad que, aún hoy, administra el teleférico: Funicular Aeri de Montserrat, S.A.
Una de las páginas de la
concesión del Aeri
Una de las páginas de la
concesión del Aeri
El acta número 1 del consejo
de administración
El acta número 1 del consejo
de administración
La placa de solapa que los trabajadores del Aeri llevaban en su uniforme.
La placa de solapa que los trabajadores del Aeri llevaban en su uniforme.

La construcción

El puente inicial sobre el río, la estación inferior y el castillete 2
El puente inicial sobre el río, la estación inferior y el castillete 2
En octubre de 1928, justo después de haber obtenido la concesión, se inician las obras de construcción. El contratista principal fue la empresa del Sr. Estanislao Llobet.
A lo largo de 1929 se realizan diversas gestiones con la compañía de Ferrocarriles Catalanes para la construcción de un apeadero de la reciente línea Barcelona-Manresa justo al lado de la estación inferior del teleférico de Montserrat.
A pesar de las dificultades propias de la construcción de una instalación como la del teleférico, el 23 de diciembre de 1929 se puso en marcha, en pruebas, la infraestructura.

La apertura del servicio al público y
la construcción del puente sobre el río Llobregat

El 17 de mayo de 1930 se abrió, después de los correspondientes permisos, autorizaciones, revisiones y comprobaciones, el servicio del teleférico de Montserrat al público. A lo largo de todo el año el servicio funcionaba plenamente y tuvo una muy buena acogida entre las diferentes personas que se acercaban hasta el Aeri para vivir la experiencia.
No fue hasta agosto de 1931 cuando se abrió al público el uso del puente sobre el río Llobregat. Por tanto, el Aeri funcionó a lo largo de algo más de un año con el acceso limitado a los caminos cerca del río y el apeadero del ferrocarril.
Un trabajador del Aeri de aquella época
Un trabajador del Aeri de aquella época

La Guerra Civil

El estado en el que quedó el Aeri después de la Guerra Civil.
El estado en el que quedó el Aeri después de la Guerra Civil.
Al inicio de la Guerra Civil las instalaciones fueron confiscadas por los Sindicatos. A lo largo de esta etapa, el servicio del Aeri quedó limitado a transportar personas que se desplazaban hasta el hospital que se había instalado en el Monasterio de Montserrat.
Finalizada la Guerra Civil en 1939, unas enormes cargas de trilita arrasaron tanto la estación inferior, destrozando maquinarias e instalaciones (rompiendo especialmente uno de los cables carriles y la cabina que sostenía), así como el puente sobre el río Llobregat , hundiéndose casi en su totalidad.

La reconstrucción

No fue una etapa fácil, pero la empresa Funicular Aeri de Montserrat, S.A., se caracterizaba por superar constantemente las dificultades que se presentaban generando una gran resiliencia. La tarea fue compleja, sobre todo por la carencia de materiales especiales como por ejemplo para levantar y tensar los cables de la infraestructura y que tampoco se pudieron obtener en Alemania, de donde era la empresa constructora original, por haber entrado en guerra.
Algunos aparatos se construyeron específicamente con la ayuda de la «Comisión de la Armada para el salvamento de buques» y la empresa «Funicular San Sebastián-Miramar”, que cedió una de las cabinas del teleférico de Barcelona (del mismo constructor y similar características) hasta aproximadamente el año 1962, que éste se reabrió.
Después de múltiples complicaciones, las tareas de reconstrucción del Aeri finalizan y se puede reiniciar el servicio al público el 1 de julio de 1940.
Pero aún quedaba pendiente la reconstrucción del puente, valorada en casi un millón de pesetas según el proyecto que recoge el ingeniero responsable D. Juan Aracil, encargándose la obra a la compañía Torras Herreria y Construcciones. En 1946 comenzaron las obras de reconstrucción del puente, y no fue hasta abril de 1949 cuando se reabrió el acceso al público por esta infraestructura. El P. Abad Aureli Escarré lo bendijo.

La mejora continuada

En 1950 se hizo una gran inversión en tecnología y maquinaria para aumentar la velocidad del teleférico. Éste, después de obtener la correspondiente autorización, pasó de 2,5 m / s a ​​5 m / s, con el fin de aumentar la capacidad de transporte del teleférico, dado que los días festivos se producían grandes esperas y aglomeraciones de público.
A partir de los años sesenta, año tras año se mejoran los edificios de las estaciones y los accesos, y se incrementa la acción comercial dirigida tanto a público local como extranjero.
Algunos carteles de los años 50-60 para la promoción del Aeri
Algunos carteles de los años 50-60 para
la promoción del Aeri

Hoy

El Aeri de Montserrat es hoy mucho más que un transporte, es toda una experiencia. Es además patrimonio vivo del territorio, ya que la maquinaria es en gran parte la originaria, a pleno rendimiento gracias a las mejoras técnicas introducidas en las últimas etapas, que le hacen ser una instalación respetuosa con el medio ambiente y segura.
Actualmente trabajan en el Aeri una quincena de personas, formando un gran equipo que tiene como principal objetivo la acogida de las personas, el buen servicio y la mejora constante.
Innovación, seguridad y atención al visitante y a la experiencia son hoy algunos de los ejes vertebradores de nuestra razón de ser.
Tareas de mantenimiento, época actual
Tareas de mantenimiento, época actual
Personal del Aeri de Montserrat, época actual
Personal del Aeri de Montserrat, época actual

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